El jardín Feng Shui es un gran apartado de estudio e interiorización que contiene muchos capítulos. Quisiera trasmitir que hacer un Jardín Feng Shui es crear algo mas allá que la simple naturaleza o un espacio bello y equilibrado.
No es sólo un lugar de expresión de la creatividad del hombre imitando la bella y equilibrada naturaleza en el límite de un espacio o parcela. No es sólo un lugar donde existe el contacto con otros humanos, animales y plantas… Es algo más. Es la observación del mundo natural y la comprensión de las leyes de la naturaleza en su relación interna con la cultura, la materia, el arte y la consciencia. La realización de este tipo de jardín produce un equilibrio entre el arte y el espíritu. Al tratarse de un lugar de convivencia privada o pública observaremos formas geométricas realizadas por el hombre (determinadas por la razón, el orden y la arquitectura) y formas naturales inimitables y sinuosas (creadas por el espíritu y la fantasía). Valoraremos la influencia de las dimensiones de la propiedad, las condiciones físicas medioambientales, el ecosistema, la orientación solar, las necesidades reales y los gustos y deseos, introduciendo los 5 elementos energéticos a través de formas, colores y sentidos.
PRINCIPIOS FUNDAMENTALES
Como sabéis, cada espacio, cada necesidad, cada orientación lleva un estudio personalizado, pero puedo indicar una serie de principios que deben de llevarse a cabo cuando nos planteamos diseñar un jardín.
Debes valorar las condiciones de tu terreno de manera que las plantas que vayas a plantar vivan y se desarrollen en total plenitud. Diseña todas las partes del jardín siguiendo a tu corazón; recuerda la belleza de las imágenes recogidas en ti al ver la naturaleza, porque lo que quieres es llenarlo de sensaciones de armonía. No hagas un jardín que no sientas, sé tu mismo, busca lo natural -la naturaleza lo es- busca lo sencillo, sé flexible y a la hora de diseñar este espacio utiliza sólo lo necesario, no lo abarrotes ni llenes de cosas. Existe un maravilloso secreto: si quieres armonía busca que el centro de atención de tu mirada sea la contemplación de la naturaleza, el aire y la tierra. Por favor ¡que no sean los muebles! Recuerda que eres responsable de las plantas y los materiales que colocas en tu jardín. Cuídalos y mímalos. Respeta tus límites ya que puedes entrar en otros espacios. Observa las edificaciones y formas del entorno donde vas a ubicar tu jardín. Abre tu jardín al sol, busca las vistas más agradables y protégelo de los vientos fríos. Si algo está muy encima o tienes alguna visión poco agradable desde tu jardín procura colocar un árbol, un arbusto, una columna, una cerca, plantas, etc. que permitan evitar su influencia; que te permitan sentir tranquilidad, privacidad e intimidad. Genera movimientos en las formas y busca la luz para atraerla al hogar. No agobies la salida al jardín con obstáculos y permite con tu diseño que el aire, el agua y el viento circulen en el espacio. Buscando txokos donde guarecerte, para sentarte y disfrutar de una velada con los amigos y la familia. Otro gran secreto es que, te muevas por donde te muevas, cada mirada debe traerte belleza a tus ojos; no dejes lugares apartados o no diseñados. En todos los sitios está el CHI. Como sabes los cinco elementos deben estar presentes y no debe predominar ninguno sobre el otro para que exista equilibrio. LA MADERA como solidez, en forma rectangular, color verde; coloca madera o una columna. EL FUEGO como intensidad en forma triangular, color rojo y púrpura; coloca una barbacoa o un farolillo. LA TIERRA como asentamiento en forma cuadrada, color naranja o amarillo; son las losetas del suelo o la tierra que pisas. EL METAL como defensa en forma curva o redonda, color blanco, plata y oro; pon cuencos o mesas. EL AGUA como movimiento en forma ondulante, color azul y marrón oscuro y negro; por ejemplo una fuente.
RECUERDA TU MIRADA … ES TU SENTIR
