Vamos a mirar de forma diferente nuestra casa. ¿Os imagináis un laberinto?¿Os imagináis una madriguera con uno o dos ratoncitos?
Ahora situaos sobre él como si fuera una maqueta. Mientras lo observáis desde arriba ¿Veis dónde está la entrada, cómo se mueven, qué hacen, o cuantas vueltas dan para recorrer el espacio? ¿Habéis mirado como son los recorridos, dónde es ancho y dónde es estrecho? Es divertido verlos. Ahora imaginad que tienen crías, les llevan alimentos, entran y salen, las protegen. Os propongo un juego: ¡PENSAD EN EL PLANO DE VUESTRA CASA Y TRANSFORMAOS EN RATONCITOS!
Vamos a recorrer nuestra madriguera “con otros ojos”, con los que hemos mirado a esos ratoncillos. Observando los tamaños de los espacios, los colores y formas que nos rodean. Disfrutando al descubrir lugares que no teníamos presentes, dándoles su importancia. Visualizando cómo utilizamos cada espacio para movernos, relacionarlos y protegernos. Viviendo el tiempo que usamos para hacerlo. Sintiendo el aire, la luz y la lluvia que llega a nuestras ventanas y balcones. Capturando miradas y sonidos cercanos de calles, carreteras, negocios, vecindario, etc. Percibiendo sensaciones buenas y malas. Investigando las vivencias y la historia de ese lugar.
Esta mirada nos va a ayudar a vivir y descubrir, desde nuevos ángulos, nuestra forma de vivir, generando en nosotros respuestas y cambios. Es muy importante comprender que si aprendemos a mirar, si aprendemos a escuchar lo que nos dice nuestro entorno, descubriremos que todo está relacionado con nuestro yo interno. ¡Vaya! resulta que mirando nuestra casa desde arriba vemos muchas cosas... ¿No crees que habla de nosotros, de nuestro recorrido hasta llegar al ahora? ¿No es el espacio donde estamos haciendo el presente? ¿Cómo lo sientes? ¿Es todo lo bueno que deseas?
Quisiera acompañaros a descubrir ese mundo que nos rodea y convive con nosotros día a día, utilizando la gran herramienta de consciencia llamada Feng Shui; una forma nueva de ver y sentir nuestras casas. La experienca de ver nuestra vida con otros ojos.
Os propongo un trabajo para saber algo sobre nuestras casas y sobre nosotros mismos. Mira y observa los siguiente: El edificio de tu casa desde fuera y su entorno. Cuantas puertas, ventanas, habitaciones y balcones hay en tu piso. Ahora observa el tamaño de cada espacio y después cual es tu rutina diaria. ¿Que haces en casa desde que entras hasta que sales? Al ver cada espacio ¿Cómo lo cuidas?¿Hay alguno que no usas? ¿Qué ves ahora? ¿Has descubierto algo? ¿Qué sientes al hacerlo?
Vistas agradables: abre las ventanas, busca momentos para sentir y disfrutar.
Vistas desagradables: coloca jardineras con plantas y flores o bellos visillos.
Espacios grandes: crea diferentes ambientes y ubica rincones íntimos y personales para ti.
Espacios pequeños: pon luces, pinturas y cuadros luminosos y con profundidad.
Usa y cuida todos los espacios de tu casa como si fueran tu mismo. No importa como sea: grande, pequeña, estrecha, ancha, oscura o luminosa ¡Siéntela¡ ¡Mímala! ¡Cuidala! ¿No crees que es preciosa?
