La tomatera es una planta cultivada en todo el mundo y su fruto es el tomate. Se produce y consume tanto fresco como procesado de diferentes modos, como salsa, puré, zumo, deshidratado o enlatado. El tomate se originó muy probablemente en las tierras altas de la costa occidental de Sudamérica. Viajó a Europa desde Tenochtitlan, capital del imperio azteca, después de la conquista de los españoles.
El tomate es un alimento con escasa cantidad de calorías, cien gramos aportan solamente 18 calorías. La mayor parte de su peso es agua y el segundo constituyente en importancia son los hidratos de carbono. Es el tomate una fuente importante de ciertos minerales, como el potasio y el magnesio. De su contenido en vitaminas podemos destacar la B1, B2, B5 y la vitamina C. También contiene carotenoides como el licopeno que, junto a la vitamina C, son antioxidantes, con una función protectora de nuestro organismo. El tomate apenas contiene grasas, por lo que es un aliado de excepción en las dietas de adelgazamiento y de control de peso.
Tiene el tomate numerosas propiedades terapéuticas ya que, además de prevenir el cáncer y el infarto, combate muchas otras enfermedades. Su consumo reduce el colesterol, combate infecciones, fortalece el sistema inmune, elimina el ácido úrico y aplaca el dolor artrítico. Además ayuda a expulsar toxinas debido a su efecto diurético.
Científicos españoles han lanzado un medicamento contra el cáncer a base de concentrado de tomate. La fórmula ideal de beneficiarse de las propiedades anticancerígenas del tomate es consumiéndolo en salsa y, a ser posible, acompañado de alimentos como aceite o queso.
Existe una amplia variedad de especies de tomate. Los tomates cultivados varían en tamaño desde el tomate cherry que tiene entre 1 y 2 cm de diámetro, hasta los tomates beefsteak que alcanzan más de 10 cm. La mayoría de los cultivos producen frutos rojos, pero también existen algunos de color naranja, púrpura, amarillo, rosado, verde o blanco. También es posible encontrar frutos multicoloridos y rayados.
El tomate sin madurar contiene solanina, una sustancia tóxica, por lo que no se debe consumir hasta que haya madurado, al menos crudo.
En definitiva es el tomate y sus derivados el gran protagonista de la dieta mediterránea más tradicional.
El tomate es un alimento con escasa cantidad de calorías, cien gramos aportan solamente 18 calorías. La mayor parte de su peso es agua y el segundo constituyente en importancia son los hidratos de carbono. Es el tomate una fuente importante de ciertos minerales, como el potasio y el magnesio. De su contenido en vitaminas podemos destacar la B1, B2, B5 y la vitamina C. También contiene carotenoides como el licopeno que, junto a la vitamina C, son antioxidantes, con una función protectora de nuestro organismo. El tomate apenas contiene grasas, por lo que es un aliado de excepción en las dietas de adelgazamiento y de control de peso.
Tiene el tomate numerosas propiedades terapéuticas ya que, además de prevenir el cáncer y el infarto, combate muchas otras enfermedades. Su consumo reduce el colesterol, combate infecciones, fortalece el sistema inmune, elimina el ácido úrico y aplaca el dolor artrítico. Además ayuda a expulsar toxinas debido a su efecto diurético.
Científicos españoles han lanzado un medicamento contra el cáncer a base de concentrado de tomate. La fórmula ideal de beneficiarse de las propiedades anticancerígenas del tomate es consumiéndolo en salsa y, a ser posible, acompañado de alimentos como aceite o queso.
Existe una amplia variedad de especies de tomate. Los tomates cultivados varían en tamaño desde el tomate cherry que tiene entre 1 y 2 cm de diámetro, hasta los tomates beefsteak que alcanzan más de 10 cm. La mayoría de los cultivos producen frutos rojos, pero también existen algunos de color naranja, púrpura, amarillo, rosado, verde o blanco. También es posible encontrar frutos multicoloridos y rayados.
El tomate sin madurar contiene solanina, una sustancia tóxica, por lo que no se debe consumir hasta que haya madurado, al menos crudo.
En definitiva es el tomate y sus derivados el gran protagonista de la dieta mediterránea más tradicional.
| Siguiente > |
|---|

